Hace justo hoy un año que partíamos hacia la ruta de los corsarios. Allí en Cuba nos encontramos con Diana, que hizo un viaje kilométrico para encontrarse con nosotros. Fue en Cuba donde le prometimos que al año siguiente iríamos a Chile a verla y hoy cumplimos nuestra promesa.
Son las 21:52 y estamos camino del aeropuerto. Nuestro vuelo de 13 horas a Santiago sale a las 00.05. Todo ha sido muy rápido. El vuelo lo cogimos hace meses con avios, pero por un cambio en el horario de salida el pasado miércoles nos permitieron adelantarlo o atrasarlo hasta dos días, así que decidimos antes de ayer aprovechar la oportunidad y volar tres días antes. En un primer momento salíamos el lunes por la noche para llegar a Chile el día 31 para el cumpleaños de Diana, pero como nuestra amiga ha decidido irse a Bolivia y no recibirnos (la muy perraca), hemos adelantado todos los planes.
Lo cierto es que este viaje es posiblemente el que más logística tiene de todos los que he preparado. Santiago de Chile, Valparaíso, El Cajón de Maipo, la imponente cordillera de los Andes, la misteriosa Isla de Pascua, el marciano desierto de Atacama, el salar de Uyuni Boliviano y finalmente la grandiosa Patagonia Chilena coronada por las Torres del Paine y el Glaciar Grey serán los lugares que visitemos durante los próximos 23 días.
Chile no es un país cómodo de visitar. Su peculiar forma alargada obliga a usar continuos vuelos internos para moverse de un punto a otro. En total serán 6 los vuelos internos que cojamos. Para ir a Isla de Pascua sólo hay una opción y no es en absoluto barata, los vuelos de LAN a Pascua duran unas 5 horas y cuestan reservándolos con muchos meses de antelación 400 euros en el mejor de los casos. Para ir a Atacama se viaja a la ciudad de Calama y para ir a Torres del Paine a Punta Arenas y ambos vuelos duran casi tres horas. Para ambos destinos tenemos como alternativa una compañía llamada Sky y por 40 euros podremos hacer el viaje.
Aparte de los vuelos, está el preparar mochila. Islas tropicales, desiertos y glaciares. La mochila para Chile va repleta de ropa y puedo decir sin miedo a equivocarme que es la más pesada de cuantas he hecho en todos estos viajes. Por suerte tenemos la casa de Diana como base logística y viajaremos más ligeros entre destinos internos.
Hoy comenzamos nuestra gran aventura de 2017, y compartiré todas nuestras peripecias por aquí. Nos vamos a La Ruta de los Andes.



No hay comentarios:
Publicar un comentario